Definición
El astrocitoma es un tipo de tumor cerebral. Es un tumor maligno, cancerígeno que surge de las células pequeñas, con forma de estrella, del cerebro llamadas astrocitos. Los astrocitos son uno de varios tipos de células soporte del cerebro, llamadas células gliales. Un astrocitoma es un subtipo del grupo de tumores cerebrales llamados gliomas.
El astrocitoma es la forma más común de glioma. Puede aparecer en cualquier parte del cerebro, aunque se encuentra con más frecuencia en:
- El cerebro (adultos): la parte más grande del encéfalo
- El cerebelo: un parte más pequeña en la región posterior del encéfalo
- Tronco encefálico: se conecta a la médula espinal
- Nervios ópticos (niños): nervios que van desde el cerebro hasta los ojos
Cuando se diagnostica un astrocitoma, los factores más importantes son:
- Grado del tumor (nivel de agresividad según la observación microscópica)
- Tamaño
- Localización
- Grado de los efectos secundarios neurológicos producidos por el tumor
- Edad del paciente
Estos factores determinan los síntomas, pronóstico y tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento se basa en la localización, tamaño y grado del tumor. El tratamiento puede incluir:
Cirugía
La cirugía consiste en extirpar la mayor parte posible del tumor. Si el tumor es de grado alto, suele aplicarse radiación o quimioterapia después de la cirugía para ayudar a evitar que siga expandiéndose.
La radioterapia consiste en el uso de radiación para matar las células cancerosas o reducir el tumor. Tipos de radiación:
- Radioterapia externa: se aplica radiación al tumor desde una fuente externa al cuerpo
- Radioterapia interna (también llamada braquiterapia): se colocan materiales radioactivos dentro del cuerpo, cerca de las células cancerosas
La quimioterapia es el uso de medicamentos para destruir células cancerosas. Puede administrarse de muchas formas, como píldoras, inyecciones y a través de un catéter (IV o puerto de acceso). Los medicamentos entran al torrente sanguíneo, viajan a través del cuerpo y matan, principalmente, las células cancerosas. También matan algunas células sanas.
Prevención
No existen pautas de prevención, ya que se desconoce la causa precisa. Se ha sugerido que las ondas electromagnéticas emitidas por los cables de alta tensión o incluso los teléfonos celulares pueden incrementar el riesgo de padecer tumores cerebrales. Actualmente, no se ha demostrado científicamente esta teoría.